Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
A quien no le sobra pan, no críe can.
Desvestir un santo para vestir otro.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Un yerro, padre es de ciento.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Madrastra, madre áspera.
El que es pendejo ni de dios goza.
El que no enseña no vende.