De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Con todos corro y con ninguno me paro.
De poniente, ni viento ni gente.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Carnero, comer de caballero.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Donde hubo pan migajas quedan.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Al dedo malo, todo se le pega.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
El follo del santo, no hiede tanto.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
A perro macho lo capan una sola vez
Donde se pace, que no donde se nace.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Salud y pesetas salud completa.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Cinco: por el culo te la hinco.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Limpio de polvo y paja.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Dar antes que amagar.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Madre dispuesta, hija vaga.
Dos agujas no se pinchan.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
El que trae , lleva.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.