Suerte, y al toro.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Al pan pan y al vino vino.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Calma piojo que el peine llega.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Bailarines en cojos paran.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
A consejo malo, campana de palo.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Padres viejos, hijos huérfanos.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Cruz y raya, para que me vaya.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Andarse por las ramas.
Del odio al amor hay solo un paso.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Como el espigar es el allegar.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Burro suelto del amo se ríe.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
A su tiempo maduran las brevas.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Váyase lo ganado por lo perdido.