Hombre amañado, para todo es apañado.
La que fácil llega, fácil se va.
Burro que piensa bota la carga.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Burgáles, mala res.
Caballo bonito, corto y gordito.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
La risa va por barrios.
Buena crianza no pierde punto.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Ve tu camino para no tropezar.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
El que no tranza no avanza.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Sayo grande, tapa mucho.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
Al loco y al fraile, aire.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Casa hecha y mujer por hacer.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Mira la peseta y tira el duro.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
A río crecido, sentarse en la orilla.
El que quiera ser líder debe ser puente.
A cazuela chica, cucharadica.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
El que venga atrás que arree.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Amor forastero, amor pasajero.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Abril concluido, invierno ido.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Más largo que un día sin pan.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Barba roja, mucho viento porta.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.