Quien se casa, casa quiere.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
A buen juez, mejor pastor.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
La soga siempre parte por lo más finito.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Quien roba una vez, roba diez.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Una buena campana se siente de lejos.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Lo que no cuesta no vale.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Al que le pique, que se rasque.
Buen comer, trae mal comer.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Está en todo menos en misa.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
El que afloja tiene de indio.
Meterse en la boca del lobo.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.