Mujer pecosa, mujer hermosa.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Perdona el error, pero no lo olvides.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Labra bien y corta justo, y saldrá la obra a tu gusto.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Del cuero salen las correas.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Vamos a ver dijo el ciego.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
A la gorra, ni quien le corra.
A llorar al cuartito.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Todo lo prieto no es morcilla.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Agua al higo y a la pera vino.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Es gusano de la misma guayaba.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Perro flaco soñando con longaniza.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Ni miento ni me arrepiento.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.