Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Los justos pagan por pecadores.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
El inicio es la mitad de la tarea.
Desvestir un santo para vestir otro.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Tras la fortuna guía el favor.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
La burla, para quien le gusta.
Cuervos vienen, carne huelen.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Nuestro gozo en un pozo.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Jugarse hasta la camisa.
Arriba canas y abajo ganas.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
A amo ruin, mozo malsín.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Al nopal nada más lo visitan cuando tiene tunas.
La labranza no tiene acabanza.
Para el último viaje, no es menester equipaje.
Donde hay pelo hay alegría.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Gran calma, señal de agua.
A cabrón, cabrón y medio.
Agua tardera, agua maicera.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.