Poco dinero, poco sermón.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Cada oveja con su pareja.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Casa revuelta, huéspedes espera.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
El que muda de amo, muda de hado.
Quien calladamente arde, más se quema.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Mala yerba, mucho crece.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Artero, artero, más non buen caballero.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Fía poco y en muy pocos.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El mundo es de los audaces.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Todo lo que no se da, se pierde.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Ama, perdona y olvida.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Este navega con banderita de pendejo.
Perfecto solo Dios.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.