El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
De casa del abad, comer y llevar.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Hacer favores, empollar traidores.
Hacer mangas y capirotes.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
La esperanza es la última en morir.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
La verguenza es último que se piedre.
Favor publicado, favor deshonrado.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Capa de pecadores es la noche, señores.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Con dinero baila el perro.
Un suspiro es poco alivio.
Amor grande vence mil dificultades.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
El ídolo adulado pronto ennegrece
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Torta en masa bien se pasa.
Obras vea yo; palabras, no.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Como poroto de la chaucha.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
El que porfía mata venado.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Oir a todos, creer a pocos.
Hasta el rabo, todo es toro.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.