La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Buen moro, o mierda u oro.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Cuando el río suena es porque piedras trae
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
A flores nuevas, afeite perdido.
A refajo verde, ribete encarnado.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Quien no sabe dar sabe recibir
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
El que nace capacho, muere serón.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.