Salud y fuerza en el canuto.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Carta echada, no puede ser retirada.
Cada cual en su corral.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Con promesas no se cubre la mesa.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
La cabra come el césped allí donde se ata.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
El que primero llega, ése la calza.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Gente de navaja, poco trabaja.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Al roto, patadas y porotos.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Baila Antón según le hacen el son.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
A gana de comer, no hay mal pan.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Enero y Febrero desviajadero.