Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
En casa de los tíos ella es la tía.
Casa nueva, no habites en ella.
En casa de Amanda, ella es la que manda.