Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Quien mucho duerme jornada pierde.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Dame dineros y no consejos.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Todo mono sabe en que palo trepa.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Más vale poco que nada.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Malos humores salen con buenos sudores.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
A tal amo tal criado.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
A Seguro se lo llevaron preso
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
La comida reposada, y la cena paseada.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Más vale estar pelada que amortajada.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Carne puta no envejece.
Ser el último orejón del tarro.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
En el pedir no hay engaño.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Al viejo pelele, todo le duele.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
A la hija casada sálennos yernos.
Le sacan punta a una bola de billar.
Tiene más miedo que vergüenza.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
La noche para pensar, el día para obrar.
Va para atrás como el cangrejo.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.