El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
En bote pequeño la buena mermelada.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
La belleza es un reino que dura poco
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Hazte la fama y échate a la cama.
El que no tranza no avanza.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
A tres azadonadas, sacar agua.
La muerte todo lo ataja.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Jugar a dos barajas.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
La muerte regalos no prende.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Lancha La no pasa en balde.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Un "quizá" ni ata ni desata.
El que rompe, paga.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Puta y buena mujer, no puede ser.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
La vida del puerco, corta y gorda.
Siempre es pobre el codicioso.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.