La abundancia mata la gana.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Hambre matada, comida acabada.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Mal duerme quien penas tiene.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Te casaste, te frego.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
De tierra de alacranes, pocos panes.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Alabar y callar para medrar.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Lección dormida, lección aprendida.
Hay más santos que nichos.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Piedra que rueda no hace montón.
Mal es acabarse el bien.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
La libertad vale más que el oro
Es virtud el trabajar, como también el guardar.