Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Quien sabe, sabe.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Sayo que otro suda, poco dura.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Del uso viene el abuso.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
La mejor leña está donde no entra el carro.
La verdad siempre sale a flote.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
El que bien te quiere no te engaña.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Del mal que uno huye, de ese muere.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Dios aprieta pero no ahoga.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Una obra acabada, otra empezada.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Más puede diligencia que ciencia.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
El corazón engaña a los viejos.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
A pan ajeno, navaja propia.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Dejadle correr, que él parará.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Al que le venga el guante que se lo calce.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Cada cosa nace para su semejante.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Sal derramada, quimera armada.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.