Con dinero baila el perro.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Todo es según el cristal con que se mira.
De lo vedado, un solo bocado.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
La palabra es playa, el silencio oro.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Pajaro que comió, voló.
Palabras blandas te pondrán en andas.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Iglesia, o mar, o casa real.
El que rompe, paga.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Juego y bebida, casa perdida.
Esto está en chino.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Oveja que bala, bocado que pierde.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Principio quieren las cosas.
Tras cada pregón, azote.
Esto está color de hormiga.
Casa de mantener, castillo de defender.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
De esta capa nadie se escapa.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Primero la firmita y luego la camita.
De un peligro, con otro me libro.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Perros y gatos, distintos platos.
Cada grumo tiene su humo.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Boca de miel y manos de hiel.
El interés tiene patas.
Enero, buen mes para el carbonero.