No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
Bonete y almete hacen casas de copete.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
El dedo malo, se corta y se vota.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Lleva más cisco que carbón.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Casa oscura, candela cuesta.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Tiene el sartén por el mango.
Boca de verdades, cien enemistades.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Suelo mojado, cajón seco.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Más vale callar que con borrico hablar.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Hormigas con ala tierra mojada.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
De tal árbol tal madera.
Pa'trás como las del marrano.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Más largo que un día sin pan.
Sin pito y sin flauta.
De persona palabrera, nunca te creas.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Hay que predicar con el ejemplo.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Deuda pagada, otra empezada.
Quien hace los mandados que coma los bocados.