A quien se aventura, Dios le ayuda.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Amor nunca dice basta.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Lo imposible, en vano se pide.
Saber de pobre no vale un duro
Confesión obligada, no vale nada.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
A fullero, fullero y medio.
Hacer callar es saber mandar.
Mujer casada, casa quiere.
Perro ladrador, poco mordedor.
Hablar poquito, y mear clarito.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Olvidar una deuda no la paga.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Cien refranes, cien verdades.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Dinero de canto, se va rodando.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Dos es compañía, tres multitud.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Saber cuantas púas tiene el peine.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Acúsole porque pisó el sol.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.