Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El dinero diario, es necesario.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Hablar a calzón "quitao".
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Serio como perro en bote.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Al cabo de la jornada, no tener nada.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
La avaricia rompe el saco.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Si no es Juan, es Pedro.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Sopas y morder, no puede ser.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
La variedad place a la voluntad.
Pintada en los WC.
La barba no hace al filósofo
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Al dedo malo, todo se le pega.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
A la mujer brava, la soga larga.
Hay gustos que merecen palos.
Haz lo que creas que está bien.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Febrerillo, mes loquillo.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Piensa mal y acertarás.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.