Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Esto es pan para tu matate.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
El que trabaja, no come paja
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
La marcha instruye al asno.
Una maravilla, con otra se olvida.
Molino que no muele, algo le duele.
Un buen día vale por un mal mes
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Demasiada alegría es dolorosa
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Las paredes tienen oidos.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Más haces callando que gritando.
No hay sustituto para la experiencia.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Una carreta vacía hace ruidos.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
El que las sabe, las tañe.
Esto es de rompe y rasga.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Más claro, agua.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Hay quien las mata callando.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
El que se apura, poco dura.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
La sagre es más espesa que el agua.
Quien pisa con suavidad va lejos.