Gato gordo, honra su casa.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Pan casero, de ese quiero.
El caracol donde nace, pace.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Al pino por donde vino.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Obra acabada, a dios agrada.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Viejo con moza, mal retoza.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Los dioses ayudan al que trabaja
El pan con hartura y el vino con mesura.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Aquel que guarda siempre tiene.
A mucho amor, mucho perdón.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Dios nos coja confesados.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Casa de Dios, casa de tos.
Amor con casada, solo de pasada.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Los hijos son lo que la madre quiere.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.