Pobre pero honrado.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
De buena casa, buena brasa.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
El buen instrumento saca maestro.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Muerto, ¿quieres misa?.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Al pan pan y al vino vino.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Al mal hecho, ruego y pecho.
De un cólico de vino y espinacas no se muere ningún Papa.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Gallo viejo con el ala mata.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
A consejo malo, campana de palo.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Al buen callar, llaman Santo.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
El que nace capacho, muere serón.
Bien está San Pedro en Roma.
Confesión hecha, penitencia espera.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.