Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Gracias que hacen pero no la ven.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Para que quiere cama el que no duerme.
Depende de cómo caigan las cartas
Atrás viene quien las endereza.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Para saber, has de leer.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
El vientre lleno aunque sea de heno.
El que corre mucho, atrás se halla.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Lo que no mata engorda.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Burro cargado, busca camino.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
La verdad no peca pero incomoda.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
A veces caza quien no amenaza.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
La alegría es el remedio universal de todo mal
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Las aguas quietas, corren profundas.