Alegría, albarderos que bálago se arde.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Al hombre y al caballo, no apurallo.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Callado mata conejo.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Obra bien empezada, medio acabada.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Matar dos águilas con una sola flecha.
La contradicción es la sal del pensamiento
Hombre probo y recio, no tiene precio.
El que venga atrás que arree.
Domingo, domingo, día de pingo.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Gracias que hacen pero no la ven.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
A todo marrano le llega su diciembre.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Santo que mea, maldito sea.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Las grandes penas no se quejan.
El que se enoja pierde.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
Quien bien siembra, bien coge.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Trabajo empezado está medio hecho