Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Siempre es mejor el camino más corto.
Orden y contraorden, desorden.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Joya es la fama para bien guardarla.
Apaga la luz, Mañosón!
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Más verga que el Trica programando.
La que fácil llega, fácil se va.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Nadie está contento con su suerte.
El necio dispara pronto sus dardos.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Hacer de tripas corazón.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
No se manda al corazón
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
El trato engendra el cariño.
Bueno está lo bueno.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Codicia mala a Dios no engaña.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Visitas, pocas y corticas.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Como buscar una aguja en un pajar.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Sementera temprana, de cien una vana.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
El que no se consuela es por que no quiere.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.