Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
El que come hasta enfermarse tiene que ayunar hasta reponerse.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
No hagas leña del árbol caído.
Perro que ladra no muerde.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
A cada lechón le llega su noche buena.
Lo barato, sale caro.
El dinero no compra la felicidad.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Garrapata en lana, si no muere hoy morirá mañana.
Amores reñidos, los más queridos.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
No hay regla sin excepción.
Las buenas labores honran a los labradores.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Más vale tuerta que muerta.
Al perro muerto, échale del huerto.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Ande o no ande, caballo grande.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Compañía de dos, mi perro y yo.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Fruta prohibida, más apetecida.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
El que canea, no calvea.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.