La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Si hay miseria, que no se note
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Caballo de andadura poco dura.
Tras el buen comer, ajo.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
No dejes camino por vereda.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
El lo que se pierde, se aprende.
El que afloja tiene de indio.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Mojarse el potito.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Cuando llueve en San Canuto, tres meses justos.
Ninguno nace maestro pero se hace con el tiempo.
Carne de cochino, pide vino.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Para bien morir, bien vivir.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
El amor y el reloj locos son.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Hecha la ley, hecha la trampa.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
A quien da y perdona, nácele una corona.