La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Cochino matado, invierno solucionado.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Feo, pero con suerte.
Siempre es pobre el codicioso.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Una manzana roja invita piedras.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
El que busca, encuentra.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
La lengua unta y el diente pincha
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Las medias ni pa las mujeres.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Quien no llora, no mama!
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
En guerra avisada no muere gente.
Mas mata la duda que el desengaño.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Eso no te lo despinta nadie.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Todas las cosas pasan como el viento.
Jugar y perder bien puede suceder.