El buen libro de las penas es alivio.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
El que nada sabe, de nada duda.
Decir, me pesó; callar, no.
No soy baúl de nadie.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Arena y cal encubren mucho mal.
Dios da, nunca vende.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
No eches toda la carne al asador.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Año de endrinas, año de espinas.
El interés es más fuerte que el amor.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Hortelano tonto, patata gorda.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
A ruin, ruin y medio.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Dar carne al lobo.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Buena crianza no pierde punto.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Abril, lluvias mil.
Dios aflige a los que bien quiere.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Enójate pero no pegues.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Cada palito tiene su humito.