Ojo que no ve, hombre que no cree.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Hombre valiente no muere de viejo.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
El enano ve gigantes por todas partes.
Aseada aunque sea jorobada.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
De los escarmentados nacen los avisados.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Es cualquier baba de perico.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
La verdad adorna la boca de quien la dice.
El que apurado vive, apurado muere.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Fiate de Dios y no corras.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.