Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Mucho ruido y pozas nueces.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Cada tonto tiene su manía.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
De buena casa, buena brasa.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Tapados como el burro de la noria.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
Querer matar dos moscas de un golpe
Ni tanto ni tan calvo.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Del mal vino, buena borrachera.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Quien tenga tiempo que no espere
Dios da, nunca vende.
Es cualquier baba de perico.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Hablar hasta por los codos.