Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Santo que no es visto no es adorado.
Un protector es como un manto.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Le dan la mano, y se coge el codo.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
De vaca vieja, novilla brava.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Si se rasca, es porque le pica.
La caza y los negocios quieren porfía.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Saber poco obliga a mucho.
Es ley la que quiere el rey.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Burro cargado, busca camino.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Entre amigos no hay cumplidos.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
No se manda al corazón
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Ni tanto ni tan calvo.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Hacer el agosto.
Ha de salir la corneja al soto.
El amor da al necio osadía y entendimiento.