Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Quitada la causa se quita el pecado.
Pagan justos por pecadores.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Agárrate, que hay curvas.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Haz lo que creas que está bien.
Hija que casas, casa que abrasa.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
El que mucho promete, poco cumple.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Dios aprieta pero no ahoga.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Hacer una montaña de un grano de arena.
A Dios, llamaron tú.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Cual es el rey, tal es la ley.
A cada paso, un gazapo.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
El burro hablando de olotes.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Ojo al parche.
El buey pace donde yace.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Toda desgracia es una lección.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Con pedantes, ni un instante.