Quien da el consejo, da el tostón.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Cada día verás quien peque y pague.
Callar como puta tuerta.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
A Roma por todo.
Cada uno halla horma de su zapato.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Cada tonto tiene su manía.
De cabo a sargento, y no está contento.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
El que no cae no se levanta.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Barco grande, ande o no ande.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
El que no duda, no sabe cosa alguna.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
A quien dices el secreto das tu libertad.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Es más puta que una gallina.
El que guarda, halla.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Quien calladamente arde, más se quema.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Riñen las comadres y dícense las verdades.