Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Lo comido por lo servido.
El amor vence todo.
Guagua que llora mama.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Alegría amagada, candela apagada.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
No falta de que reirse.
Hablar por la boca del ganso.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Lo que hace el burro, pare la burra.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Cada loco con su tema.
Cada uno es artífice de su ventura.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
El hombre propone y Dios dispone.
La democracia también genera hombres deshonestos
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Me importa un bledo.