Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Los reyes tienen los brazos largos.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Estar como las putas en cuaresma.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Mucho ojo, que la vista erro.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Por lo demás, paciencia y barajar.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
El más fuerte teme a la muerte.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Los celos ciegan la razón.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
La manda del bueno no es de perder.
Alegría amagada, candela apagada.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Al loco y al fraile, aire.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Costumbre mala, desterrarla.
Con buenos modos se consigue todo
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
El sol brilla para todos.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.