La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Al potro y al niño, con cariño.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Ir por los extremos no es de discretos.
Pronto y bien no hay quien.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Del ocio nace el feo negocio.
Por el color se vende el paño.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Al pez, una vez.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Más vale morir de risa que de ictericia.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Caridad con trompeta, no me peta.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Culo sentado, hace mal mandando.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
El rico nunca está satisfecho.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Mallorquina, puta fina
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
El ceremonial es el humo de la amistad
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
No se puede estar en la procesión y repicando.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Salvarse por los pelos.