Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Roer siempre el mismo hueso
La paciencia, en los trabajos se prueba.
La intención es lo que vale.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Por el interés te quiero Andrés.
El cobarde vive, el valiente muere.
Hacerte amigo del juez
En mi casa mando yo que soy viudo.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Quien bien quiere, bien obedece.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
A ojo de buen cubero.