El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
La contemplación del vicio es vicio.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Hacer favores, empollar traidores.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Lo imposible, en vano se pide.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
El que ama el peligro, en él perece.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Con buena polla bien se jode.
Amor comprado, dale por vendido.
Pasión tapa los ojos a la razón.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Ande o no ande, la burra grande.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Por una alegría mil dolores
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Para muestra basta un botón.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
El que canea, no calvea.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
La envidia es una mala consejera.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.