Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Mostacho gacho, señal de borracho.
De dientes pa'fuera.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Detrás de la soga va el caldero.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
El cerdo siempre busca el fango.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
A golpe de mar, pecho sereno.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
Caridad y amor no quieren tambor.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Gente parada, malos pensamientos.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
El vino es la ganzúa de la verdad.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Todo en la vida tiene su medida.
Quien ríe y canta su mal espanta
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Lo que haces, encuentras.
Es muy poco pinole para ahogarse.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Nadie se hace rico dando.
Breve habla el que es prudente.
Quien hace por común, hace por ningún.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)