Caballo de andadura poco dura.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Cada uno muere de su vicio.
No falta un burro en un mal paso.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
El que jura miente.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
De mercader a ladrón, un escalón.
No caben dos pies en un zapato.
No hay mal que por bien no venga.
Caer es más sencillo que levantarse.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Al acebuche no hay quien le luche.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Molino que no muele, algo le duele.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
El pájaro no se caga en el nido.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Andarse por las ramas.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
A cada cabeza, su seso.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Santo Tomé, ver y creer.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Burgáles, mala res.