Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Las cosas caen por su propio peso.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
El mal para quien lo fuere a buscar.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Callar y callemos que todos de barro semos.
El perezoso siempre es menesteroso.
Al acebuche no hay quien le luche.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
El rostro es el espejo del alma.
Santo Tomé, ver y creer.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Le quedo como anillo al dedo.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Da y ten, y harás bien.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Su ladrido es peor que un mordisco
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Cuanto más tienes, más quieres.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Bien reza, pero mal ofrece.
Ser feliz como pez en el agua
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Cerrado a cal y canto.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Esto es pan comido.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
De joven maromero y de viejo payaso.