Hablar con el corazón en la mano.
El necio dispara pronto sus dardos.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
El buey solo bien se lame.
A donde va encuentra un problema
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Otra mancha más al tigre, no hace la diferencia.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Por pedir, nada se pierde.
Es mejor deber dinero y no favores.
Buena vida, padre y madre olvida.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Como canta el abad responde el monaguillo.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Qué pacaya te echaste encima!
El buen hijo a su casa vuelve.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Quien debe y paga, no debe nada.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Dios es la medida de todas las cosas.