Hambre que espera hartura, no es hambre.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Hermanos hay tanto por hacer!
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Cada hombre deja sus huellas.
Reino dividido, reino perdido.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
La burra no era arisca pero la hicieron.
No hagas bien sin mirar a quien.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Qué pacaya te echaste encima!
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Fíate del santo y no le prendas vela.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Por San Antón, la gallina pon.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El mundo critica, pero no mantiene.
También de alegría se puede morir
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
A buey viejo, no se le saca paso.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Del cuero sale la correa.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
No todos los que van a la iglesia son santos
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Dar puntadas.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Saber de pobre no vale un duro