Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
La costumbre vence a la ley.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
No conviertas en amigo al que has vencido
A la mal casada, miradla a la cara.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
No caben dos pies en un zapato.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
El cornudo es el último que lo sabe.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
El que jura miente.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Emborrachar la perdíz
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Más caro es lo dado que lo comprado.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.