La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
La zorra nunca se mira la cola.
Reniego de plática que acaban en daca.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
La cascara guarda el palo.
Fíate del santo y no le prendas vela.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Madre dispuesta, hija vaga.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Hablar a calzón "quitao".
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Pan ajeno, caro cuesta.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Caballo bonito, corto y gordito.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Febrerillo, mes loquillo.
La muerte a nadie perdona.
En cada casa, un solo amo.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
El gañán y el gallo, de un año.
Es más terco que una mula.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
La ocasión llega, llama y no espera.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Si prometes y no das, mal vas.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Quien boca tiene a Roma va.
De pequeñico se doma al mimbre.