Un manjar continuado, enfada al cabo.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Más querría un dinero que ser artero.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
La fe infundada en la autoridad no es fe
Casa de Dios, casa de tos.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Febrerillo, mes loquillo.
Aquel que guarda siempre tiene.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Para su casa no hay burro flojo.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
El amor reina sin ley
La sangre del pobre el rico se la come.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Dios consiente, pero no siempre.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
El dinero hace al hombre entero.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Reyes y mujeres no agradecen.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
La vida es un deber a cumplir
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
El oficio quita el vicio.