Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Mucho sabe quien callar sabe.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Mas mata la duda que el desengaño.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Hablar a calzón "quitao".
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
El que no ayuda, estorba.
El amor no respeta a nadie
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Campo bien regado, campo preñado.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
De cuero ajeno, correas largas.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Saber dónde aprieta el zapato.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Jugar al abejón con alguien.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.