Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Ser feliz como pez en el agua
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
La confianza da asco
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
No hay dicha, sino diligencia.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
La buena lectura, alivia la tristura.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Alegría y desgracia no son eternas
Precaverse contra un posible percance.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Promete poco y haz mucho.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
La alegría es el mundo de la libertad
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
La virtud loada, crece.
No hay que reírse de la felicidad
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
El que persevera triunfa.